Movimiento Espartaco

   

 

 

Ricardo Carpani
Argentina, 1930-1997

Los que esperan, 1959
Óleo sobre lienzo
150 x 200 cm

Colección Ralli

 

Inicios y formación

El Movimiento Espartaco surge oficialmente en 1959 en la ciudad de Buenos Aires, pero sus inicios se pueden ver en las exposiciones colectivas realizadas por Ricardo Carpani, Mario Mollari y Juan Manuel Sánchez desde 1957 y en la redacción del manifiesto “Por un arte revolucionario” en 1958 (firmado por los tres antes mencionados junto con Esperilio Bute, Raúl Lara y Juana Elena Diz).

El inicio del movimiento como tal se establece a partir de la Primera Exposición Rioplatense de Arte Moderno de Buenos Aires, en la que participó el grupo conformado por Ricardo Carpani, Juan Manuel Sánchez, Mario Mollari, Esperilio Bute y Carlos Sessano, por invitación de Rafael Squirru. A partir de este momento fueron bautizados con el nombre de Movimiento Espartaco, en honor  a la Liga Espartaquista (un movimiento obrero alemán de origen marxista encabezado por Rosa Luxemburgo).

A esta formación inicial se le adherirán ese mismo año el fotógrafo Tito Vallacco (quien participó tan solo en dos exposiciones tempranas del grupo) y el boliviano Raúl Lara (con una corta militancia dentro de éste de tan solo 6 meses). En 1960 se incorporan a la formación Juana Elena Diz (que continuará hasta la disolución del movimiento en 1968) y Pascual Di Bianco (miembro hasta 1961).

En el Movimiento Espartaco se distinguen dos etapas, marcadas especialmente por la salida del movimiento de Ricardo Carpani. La primera se encuadra entre 1959 y 1961, y la segunda entre 1962 y 1968.

 

Varios estilos, un movimiento

El Movimiento Espartaco es una iniciativa plástica, política y social, cargada de intenciones y con un espíritu revolucionario, tal y como entendían sus integrantes que debía ser el arte. Destaca tanto por su planteamiento teórico como plástico, con el uso de la figuración alejado de la narración y el empleo de un lenguaje moderno de síntesis, con una pintura esquemática y monocromática, de fondos neutros y planos en los que resalta la figura central. Su estética está marcada por la vida del movimiento, de la presencia de unos u otros integrantes dentro del grupo y de sus evoluciones artísticas propias.

Para América Latina, el Movimiento Espartaco supuso la aportación de un arte identitario propio basado en las raíces históricas del continente y la tradición de su pintura, con un lenguaje completamente renovado a partir de propuestas estéticas contemporáneas.

Formado por diferentes artistas, cada uno de los cuales desarrolla una estética individual dentro del propio movimiento, podemos distinguir dos estilos concretos al inicio del mismo. Por un lado, una pintura geométrica que inician Carpani y Sánchez, a los que se les adherirán Di Bianco y Diz a principios de los años 60. Por otro, una pintura indigenista expresiva, centrada más en el tema agrícola, de Mollari, Bute, Sessano y Lara (temática que compartía la fotografía de Vallaco en su participación en las exposiciones), a la que también se incorporará Elena Diz tras su etapa geométrica a finales del mismo año. En los primeros predominan los colores fríos y en los segundos, los cálidos. Ambas líneas se reparten el protagonismo durante los primeros años del movimiento hasta que, en 1962, cambios en los integrantes del movimiento dejarán un panorama distinto.

En 1961 se produjo un punto de inflexión dentro del movimiento. Por un lado, Diz había abandonado la geometrización en pro de un lenguaje expresionista centrado en cuestiones de género, con deformación en las figuras, especialmente en los rostros, que buscaba enfatizar los rasgos indígenas, y en el que predominan los tonos tierras.

Esto, junto la salida de Carpani y Di Bianco del grupo (ambos geométricos) y el regreso de Sessano (el cual, sin haber abandonado nunca el movimiento, pasa largos períodos viajando), provoca un nuevo panorama en el cual la corriente expresionista domina ahora el estilo del movimiento casi por completo. Tan solo Sánchez mantiene el estilo geométrico de la temática industrial, cada vez más preocupado por la planimetría de las formas y el uso del color.

Dentro de la tendencia expresionista Mollari crea un lenguaje propio, con un uso de la figuración que es llevada a la deformación extrema, enfatizando la expresividad.

Bute, quien nunca se aproximó a la estética geométrica de temática obrera, desarrolla varias estéticas a lo largo de su participación en el movimiento. Iniciándose en la temática del expresionismo indigenista, evoluciona hacia una manera de representar más lírica y se identifica con temática de género de Diz. Realiza también trabajos de temática satírica, vinculada con la obra de Sessano en estos momentos.

A partir de 1963 se incorpora una nueva estética al movimiento, de la mano de Sessano, que consistía en una figuración ecléctica y libre. En ella tomará parte durante sus últimos años de participación en el grupo Esperilio Bute, que será relevado por la última incorporación, Franco Venturi. Este nuevo lenguaje figurativo, liberado del indigenismo expresionista, es heredero de las nuevas propuestas figurativas que estaban teniendo lugar en esta década en movimientos como la Nueva Figuración y la figuración narrativa. Parte de la libertad de recursos para lograr una síntesis entre el americanismo y el vanguardismo formal.

En 1968 se pone fin a la actividad del Movimiento Espartaco tras la exposición realizada en la galería Witcomb en la que invitaron a participar también a Bute, Carpani, Di Bianco y Lara. Esta disolución fue provocada por la llegada de nuevos planteamientos críticos en el arte argentino, siendo esto un reflejo del cambio por el que habían luchado durante años. En este momento acuerdan la separación del grupo para continuar desarrollando sus inquietudes e ideología de manera independiente.

No fue esta la última vez que expusieron juntos pues, aunque como artistas individuales ahora, su obra seguía teniendo vínculos y puntos en común entre ellos. Así, durante los años 80 volvieron a exponer de manera colectiva tanto en Argentina como en España.

En esta exposición volvemos a ver esa unión de obras que representan el ideario de Espartaco, mostrando la variedad de estilos y lenguajes que convergieron en un mismo movimiento, a través del desarrollo individual de los artistas que lo conformaron.

 

Artistas que forman parte de la exposición:

Ricardo Carpani (Buenos Aires, 1930-1997)
Mario Mollari (Buenos Aires, 1930-2010)
Juan Manuel Sánchez (Buenos Aires, 1930-2016)
Esperilio Bute (Buenos Aires, 1931-2003)
Juana Elena Diz (Buenos Aires, 1925-desaparecida)
Pascual Di Bianco (Buenos Aires, 1930-1978)
Carlos Sessano (Buenos Aires, 1935)

 

La exposición se conforma con obra perteneciente a la Colección Ralli y a la colección particular de Eduardo Bute Sánchez de Hoyos, gracias a la cual ha sido posible completar la visión del Movimiento Espartaco y sus diversas tendencias. 

 

  • Ricardo Carpani
    (Argentina, 1930-1997)
    “Figura”, 1960

  • Mario Mollari
    (Argentina, 1930-2010)
    “Hombres cargando bolsas”, 1975

  • Pascual Di Bianco
    (Argentina, 1930-1978)
    “Figura”, 1969

  • Juana Elena Diz
    (Argentina, 1925-desaparecida)
    “La mujer del pañuelo blanco”, 1969