“Caronte”

Caronte de Deira

 

Ernesto Deira
Argentina, 1928-1986

Caronte, 1985
Acrílico sobre tela 160 x 200 cm

Colección Ralli

Ernesto Deira

Artista argentino de la Nueva Figuración (o Neofiguración). Junto con Luis Felipe Noé, Rómulo Macció y Jorge de la Vega formaron el grupo de La Otra Figuración, nombre con el que bautizaron su primera exposición colectiva en 1961.

Este grupo homogéneo y variopinto duró formalmente hasta 1965, continuando con los principios de la Neofiguración de manera individual en sus obras.

Formalmente lo que une al grupo es la representación de la figura humana desde un punto de vista existencialista. Su propuesta no sugería la vuelta a la figuración (otra vez) sino una alternativa. Incorporan la figura humana en un entorno artístico donde lo que prima es el arte informal, ya sea expresionista o abstracto. En un acto de rebeldía e ironía mayor, toman del Informalismo su lenguaje, para romper con él y su autorreferencialidad a la mancha al incluir la referencia a la figura humana.

Informalismo expresivo y protagonismo del color

Ernesto Deira fue el más rebelde de los componentes de La Otra Figuración. Toma del Informalismo y el Expresionismo aquello que le permite jugar con la materia, las formas y el color, para distorsionar la figura, representando al hombre en su vertiente más destructiva.

A pesar de todo el caos representativo que su obra supone, Deira siempre se preocupó por la coherencia en la composición y en los colores, los cuales emplea deliberadamente para lograr su finalidad de inquietud y angustia en sus obras.

“Caronte”, un pasaje a la otra orilla

En esta obra el autor emplea el color rojo para fusionar fondo y figura. Estas las podemos distinguir apenas, gracias a una fina línea que el artista dibuja y puntuales cambios cromáticos en las figuras. Junto a esta gran mancha de color rojo, otras formas geométricas se entremezclan en el lienzo formando parte a la vez de las figuras humanas representadas. En la obra podemos distinguir formas humanas, o partes de ellas, que se mueven y disponen en el lienzo como si de un limbo se tratase (sin gravedad, sin coherencia, sin narrativa; tan solo son seres en suspensión inmersos en un espacio rojo).

Como decíamos anteriormente, el uso del color y las formas nos derivan siempre a una composición en la que la figura humana está presente. Más allá de la referencia figurativa y de la materia, el tema lo podemos hallar aquí a través del título. Caronte, que significa literalmente “brillo intenso”, para la mitología griega era el barquero de Hades, encargado de transportar las almas de los difuntos al otro lado del río Arqueronte a cambio de un óbolo (moneda griega). Si no disponían de él éstos quedaban condenados a vagar cien años por la ribera, hasta que Caronte accedía a llevarlos sin cobrar (de este mito surge la tradición en Grecia de enterrar sus cadáveres con una moneda bajo la lengua.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.