ARTE NACIONAL A TODO COLOR. Rufino Tamayo y la Nueva Figuración

 

 

 

 

Rufino Tamayo
México, 1899-1991


“Personaje en rojo sobre fondo azul”, 1970

Litografia
Ed. 94/100
72 x 57 cm

Colección Ralli

 

El arte de América Latina debe entenderse como un arte propio, y su evolución un reflejo del arte latinoamericano propiamente dicho que tiene que ver con las situaciones de los países que forman el continente, no como un derivado del arte europeo y norteamericano. Por ello, su evolución es también el reflejo de una preocupación y una búsqueda de identidad propia por parte de los artistas.

Esta sala, dentro de la colección permanente del museo, recoge la visión de estilos que supusieron una alternativa al “arte oficial” del momento – a partir de los años 60– tanto en México y Argentina, así como en América Latina y en el panorama artístico internacional.

Por un lado Ernesto Deira, Rómulo Macció y Carlos Alonso representan el movimiento argentino de la Nueva Figuración, el cual propone una revalorización de la figura humana a través de un realismo expresionista, con el desorden y la agresividad como propuesta estética, a partir de una paleta intensa y plana. Esta estética, basada en lo grotesco, el desequilibrio y la desarmonía, pretenden ser el reflejo del caos social y político predominante.

México encuentra en Rufino Tamayo la alternativa al arte institucionalizado instaurado, conocido como la Escuela Mexicana. La obra de Tamayo, cuyos inicios se dieron en el muralismo mexicano, evolucionó a partir de los años 50 hacia conceptos más abstractos y una plástica individualizada, siendo uno de los grandes exponentes del arte vanguardista de su país y del continente Iberoamericano entero. Aunque nunca abandonó el muralismo como técnica, su filosofía y principios estéticos se alejaban de los del movimiento mexicano.

Los artistas que conforman ambas propuestas se ven aunados aquí por el uso del color y la mancha, el predominio de la materia y la experimentación plástica. Pero, a diferencia del Informalismo norteamericano y europeo, sus obras no pierden nunca del todo la referencia al motivo, al mensaje, centrado principalmente en la figura humana, representada ésta con un trasfondo existencial que nos habla de las preocupaciones filosóficas del ser humano.

Los artistas de la Nueva Figuración tratan, a través de sus obras, de mostrar la realidad política, social y cultural en la que están inmersos, creando un arte internacional que refleje a su vez su identidad nacional, a través de propuestas individuales y libres.

Del mismo modo Rufino Tamayo basa su obra en las tradiciones populares mexicanas y mitologías precolombinas para crear un arte con un lenguaje vanguardista y esencia nacional.

 

  • Ernesto Deira
    (Argentina, 1928-1986)
    “Beatusille”, 1980

  • Rómulo Macció
    (Argentina, 1931-2016)
    “Claridad”,1970

  • Rufino Tamayo
    (México, 1899-1991)
    “Sin título”, 1910

  • Rufino Tamayo
    (México, 1899-1991)
    “Hombre con fondo verde”, 1970

  • Foto TAMAYO 6014