Arte Costumbrista

Planta baja. Sala 5, derecha

Entorno a los años 50 y 60 surge en América Latina una corriente que defendía la imagen y la figuración, a partir de lenguajes renovados y contemporáneos. Esta actitud opuesta a la desmaterialización del arte que se proponía en las vanguardias de América del Norte y Europa sucede de manera consciente y voluntaria en los artista latinoamericanos, creando un estilo artístico en el cual fusionan la necesidad de cambio con la de comunicar al público.

Figurativos, alejados de la tradición, pero con su identidad siempre presente. Crearon un lenguaje a partir de símbolos y referencias que pudieran ser descifradas por el público, a través de las cuales mostraban sus preocupaciones por las situaciones político-sociales y culturales de su época.

Los artistas latinoamericanos operaban a través de una figuración simbólica. Este “realismo” nunca fue del todo fiel a la realidad, sino más bien de una relectura, un análisis de lo real pasado por el filtro de la crítica social y las claves del arte contemporáneo. Así vemos la obra de artistas como Herman Braun-Vega, catalogado como “hiperrealista”, o Antonio Seguí con un realismo de síntesis en el cual se prescinde de lo anecdótico para enfatizar el tema que ocupa su obra (representaciones de figuras humanas con contenido de crítica social).